Partiendo de la nada, descubriendo un mundo que se abre ante
mí, aprendo lo que puede ser la felicidad, miro en la distancia e imagino
alcanzar esas puntas de felicidad que no son sino momentos en el tiempo.
No existe la felicidad mantenida, no es más que la ilusión
del ignorante dice Giordano Bruno. Pero son esos fuegos fatuos de felicidad,
virtuales, temporales, lo que nos hace perseguirlos como la olla de oro al
final de un arco iris; dice Molière "un minuto de felicidad vale más que
mil años de gloria".
Por eso, ante la visión de los deseos y de los anhelos,
sabiendo con seguridad que los futuros están ahí para ser construidos y con la
mano estirada hacia el pilar sobre el que erigir el mío, superaré los
inconvenientes que me impone el presente.
Quiero decirte futuro, sé que estás ahí, sé que me lees,
presiento que me esperas, te alcanzaré con el tiempo y si con el impulso me
adelanto sabré detenerme a tu lado.
No desespero ni flaquean mis esperanzas por conseguirte, la
prisa no forma parte de mis planes, cuando sea el tiempo alcanzaré los momentos
de felicidad, juntos lograremos lo que ahora nos es lejano, no tengas miedo al
cambio, no temas los inconvenientes, no dudes de lo que sientes, ven, dame tu
mano, avancemos juntos.
