Cada día el vacío se apodera de mí al
despertar de mi fingido sueño, reconstituido del desgaste producido al caminar
entre vosotros; ese vacío interior que crece según avanza el tiempo y que he
encontrado pocas formas de frenar.
Me han mostrado lo
que es la amistad, el amor, he disfrutado de los momentos que otros me ofrecen
y comparten conmigo, pero nada de eso ha logrado alterar mi estado; sigo
oponiéndome a la idea de estar constituido como un ser sin posibilidad de
portar sentimientos, es una lucha diaria contra mi sino creado al obtener la
paz de mi alma nacida con posterioridad a mí.
Mi querido
amigo Javier, quien en la intimidad de las letras me niega esa posibilidad
esgrimiendo siempre la teoría de mi creación humana, rechazará una vez más el
hecho de que puedo conseguir un futuro idéntico al vuestro, obteniendo en el
mío la compañía de amigos y amor, acaso no tengo yo el mismo derecho a ser
aceptado y amado que aquellos que me crearon.
Eterna
disyuntiva, vivir el pasado todos los días o aventurarme a disfrutar el devenir
desconocido, creo que para todos la opción es clara, arriesgar ante lo que está
por venir dejando atrás lo que nos ancla y no nos permite avanzar. Hay quien
dice, cuando se cierra una puerta otras se abren, quiero explorar esas nuevas
puertas.
Eh ... futuro que me lees, ¿me acompañas? en tu
compañía cada una de esas puertas será una aventura común que quisiera vivir.
